Ahora sí, adiós Christian.

Lo sé, no me creerán. Pero en serio este es el final. Como sea, antes de comenzar con el tema de esta publicación, debo terminar la que escribí el 7 diciembre 2015. En realidad ya no recuerdo mucho de lo que iba a escribir, solo quería mencionar que vi a Christian dormir por primera vez.

Él durmió quizás por 20 minutos. Yo simplemente lo contemplaba. Era lo más hermoso que había visto. No imaginaba lo bello que se vería durmiendo. Era simplemente divino. Verlo dormir me daban ganas de abrazarlo, y unas ganas inmensas de protegerlo, de estar ahí para él, de asegurarme de que sea feliz y que se cumplan sus sueños. También roncaba un poquito, lo cual me pareció super gracioso y lindo. Lo hacía más humano y real.

Era tan hermoso que incluso pensé en tomarle fotos para poder verlo así cuando quiera, para tener un recuerdo de ese momento. Sin embargo, no pude hacerlo porque él abría los ojos cada dos o tres minutos -para mi desgracia, pues se daba cuenta de que yo lo contemplaba como bobo. Obviamente se dio cuenta de que estaba loco por él. Imagino que se sintió incómodo o pensó que estaba con un tonto.

Bueno, eso era lo que me faltaba contar de esa  noche de diciembre. Ahora sí, al propósito de esta nueva publicación.

Prometo solemnemente ante mí y ante Dios que no llamaré o escribiré a Christian otra vez a menos que sepa que él o un familiar suyo está sufriendo una emergencia médica.

Todo demuestra que no quiere que lo contacte, que le molesta que le escriba, que le fastidia que esté pendiente de él. Debo recordar siempre lo siguiente:

  • Me eliminó de su lista de contactos de teléfono. ¿Prueba? No puedo ver su foto de WhatsApp.
  • Es cortante cuando le escribo o le hablo.
  • Solo ha sido “cariñoso” conmigo antes de tener relaciones. Una vez que acaba, es como si no quisiera verme.
  • Nunca quiere dejarme ser parte de su vida: no me lleva a su casa, no me cuenta de sus viajes, ni muestra las fotos que ha tomado.
  • En realidad no le intereso para nada… y no lo culpo, pero eso es otra historia.
  • Pero sobre todo…. ya me dijo que prefiere que seamos solo amigos, a pesar de que le he pedido que seamos novios dos veces. Más claro que eso, imposible.

Bueno, eso era todo. Solo por si acaso, esto no significa que dejaré de escribir sobre él o mis sentimientos que, para bien o para mal, lo incluyen a él. Solo que ya no lo llamaré o escribiré. Tengo grandes problemas y escribir aquí es la única forma de “ventilarlos”.  La última vez que conversamos él me preguntó qué era lo que me quitaba el sueño. Yo le respondí que eran mis problemas económicos. Le mentí. En realidad es mi miedo a quedarme solo para siempre. Tengo que escribir sobre eso la próxima vez.